Violencia de género: consecuencia de los estereotipos

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La violencia de género es una de las problemáticas más preocupantes de nuestros días. En México, mueren 35 mujeres al día, aproximadamente, por esta razón.

Se tiene identificado que tan sólo en 20  municipios de todo el país,  se concentra el 80 por ciento de los feminicidios. Tan sólo de 2006 a 2011, se abrieron más de 2 mil 500 expedientes de reporte de personas desaparecidas, el 30 por ciento de esta cifra, son mujeres.

¿Qué está pasando? Como causas de la violencia de género se pueden reconocer muchos factores, como el alcoholismo y drogadicción por parte del abusador o hasta traumas psicológicos.

Pero también existen algunos elementos más sociales, que injieren de manera directa en la violencia contra las mujeres: las costumbres y los estereotipos, por ejemplo.

Con costumbre queremos referirnos a los patrones de “lo aprendí en casa y lo repito”, pero los estereotipos abarcan mucho más territorio que “dentro de casa”.

De acuerdo con la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra la Mujer(CONAVIM), los estereotipos son ideas preconcebidas de lo que deben ser un hombre y una mujer.

Esto parte del concepto que tenemos de género, que es una construcción simbólica sobre los atributos de lo femenino y lo masculino en un contexto dado, explica el blog de Nasreen Amina,  escritora feminista musulmana.

Al tener una percepción de lo que debe ser un hombre y una mujer, se espera que se comporten de acuerdo a esa idea preconcebida y es así como se categoriza a cada uno de los miembros de una sociedad. Quien se atreva a salir de ellos es señalado.

Pero ¿qué tan bien estructurados están los estereotipos? ¿Necesitamos restructurarlos, desaparecerlos? De acuerdo con Amina, los estereotipos vulneran los derechos humanos porque sirven como fuente de discriminación para todas aquellas personas que no alcanzan las metas propuestas. Estos, además, niegan la autonomía de las personas de poder definirse a ellas mismas como quieran y establecen criterios de exclusión por diferentes motivos como la religión, la preferencia sexual y, por supuesto, el mismo sexo.

Es así como los estereotipos de género prohíben construir identidades e incluso ser incluidos en la sociedad. Desafortunadamente, estas ideas preconcebidas nos rodean y hasta se puede pensar que es difícil deshacerse de ellas, pero no lo es. Lo que sí es fundamental es que nosotros mismos nos olvidemos de juicios y construyamos.

La sociedad mexicana está permeada por estereotipos y el que se le da a la mujer es muy contundente y cerrado. ¿No lo crees? Voltea a ver a tu alrededor.  Los estereotipos generan violencia y la violencia no es normal. Checa estos cortos realizados por la CONAVIM donde nos muestran, de manera muy clara, cómo es que los estereotipos son dañinos para la sociedad, para la salud, para el bienestar individual.

 

¿Qué estereotipo notaste  en el video anterior? ¿Las mujeres se tienen que dedicar solamente al hogar? ¿Sólo ellas pueden estar a cargo de tareas como cocinar? ¿De antemano “firman un contrato” de lo que tiene que ser su trabajo?

Los medios de comunicación tienen también una importante carga al tratar de consolidar ciertos estereotipos, ¿no lo crees? O la pregunta tal vez debería ser ¿cuánto les crees?

Y tú, ¿qué tanto contribuyes para generar violencia a través de los estereotipos? Recuerda que ésta no es uno práctica exclusiva de los hombres, ambos géneros tienden a clasificar. Tú, ¿lo haces?


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